Mi primera bici es un proyecto dirigido a niños y niñas del primer ciclo de enseñanza básica (1° a 4° básico). Nos situamos desde entender la infancia como sujetos de derechos y agentes activos en su desarrollo y desenvolvimiento. Queremos propiciar un espacio de reflexión y visibilización de la infancia en la ciudad. A través de dispositivos que movilicen el diálogo, la creatividad y la utilización del espacio público. Teniendo como ejes transversales educación y seguridad vial, la movilidad activa y la conciencia medioambiental.

Justificación

Este proyecto se inserta en la conversación internacional sobre movilidad activa y el diseño de un espacio público inclusivo y seguro para quienes lo habiten. Este contexto se ve marcado por una escasa atención a las necesidades de desplazamiento de niños, niñas, niñes y jóvenes (NNNJ), predomina un diseño urbano que responde a las necesidades, costumbre y medios de los adultos, sobre todo a quienes circulan en auto. Además, la contaminación de los vehículos motorizados tiene un especial impacto en la población infantil y juvenil debido al momento del desarrollo biológico en el que se encuentran y a que sus hábitos de ocio normalmente están relacionados con el ejercicio físico y la actividad al aire libre. En esta ciudad, los NNNJ no pueden movilizarse solos ni encontrar un espacio adecuado para compartir con otros, además, la pérdida de movimiento autónomo impacta negativamente en la salud de NNNJ al predominar en su cotidiano actividades sedentarias. Así, la infancia no puede vivir algunas experiencias fundamentales para su desarrollo, tales como: la aventura, el descubrimiento, el riesgo, el juego, entre otras. La devolución de autonomía de niños y niñas al movilizarse podría significar construir territorios más seguros e inclusivos para todes.

A nivel nacional, según los datos entregados por la Comisión Nacional de Tránsito (CONASET), los accidentes de tránsito son la primera causa de muerte externa de niños y niñas entre 1 y 14 años y, en la última década, en nuestro país fallecieron 1.200 menores de 18 años y cerca de 80 mil resultaron lesionados. Los niños, niñas y adolescentes víctimas de accidentes de tránsito son en su mayoría pasajeros de vehículos motorizados: 5 de cada 10 de los fallecidos y 6 de cada 10 de los lesionados se vieron involucrados en un accidente en calidad de pasajero.  Desde el “Plan de seguridad vial de niños, niñas y adolescentes” elaborado el 2015 por la CONASET los niños y niñas no solamente se transportan como pasajeros en vehículos motorizados, sino que también son peatones y ciclistas. De hecho, cada día más familias optan por la bicicleta como medio de transporte en nuestro país. Dentro de las medidas a considerar, es necesario educar a  niños y niñas respecto de cómo tener una movilidad segura siendo peatón o ciclista, se plantea realizar programas educativos y campañas que busquen modificar las conductas riesgosas. Además, se deben promover valores como el respeto y la empatía para avanzar hacia una cultura del autocuidado y de una sana convivencia vial. Así, hablar de movilidad y educación vial desde la infancia fue detectado, por el mismo organismo, como la temática más importante a potenciar.

Inspiraciones

El interés por la visibilización e inclusión de la infancia en las reflexiones sobre movilidad ha sido desarrollado en experiencias internacionales desde diversos énfasis. Como principal referente para el desarrollo de Mi primera bici se encuentran las investigaciones sobre ciudades para niños y niñas de Francesco Tonucci. Estas indagaciones parten del diagnóstico de que la ciudad tiene como ciudadano prototipo a un ciudadano varón, adulto, trabajador y conductor, con la consecuencia de que, en esta ciudad, han desaparecido las mujeres, las personas mayores, quienes tienen dificultades en su desplazamiento y los niños y niñas. El desarrollo de ciudades para niños y niñas tiene como ejes principales la autonomía y la participación de la infancia. Desde esta propuesta, favorecer la autonomía en el movimiento de niños y niñas permitirá la construcción de ciudades más seguras e inclusivas para toda la ciudadanía, además de potenciar el desarrollo integral de los y las infantes, en este eje levanta la propuesta “A la escuela, vamos solos”, una invitación para que a partir de los seis años, niños y niñas vayan a la escuela con amigos, sin la compañía de adultos. El eje de participación busca una verdadera intervención  en el gobierno local, proponiendo un Consejo de los niños, canal para llevar la voz de niños y niñas a las decisiones de la administración de la ciudad.

Desde otras experiencia, con una fuerte vinculación con el currículum escolar “Con bici al cole” es un proyecto educativo español de la Coordinadora ConBici que tiene como principal objetivo introducir la bicicleta en la cotidianeidad de la escuela, tanto desde un punto de vista pedagógico, como en su utilización como medio de transporte para el cambio de los hábitos de movilidad de una comunidad escolar. También pretende la implicación de las entidades locales en la creación de caminos escolares o en la solución de los problemas que dificultan llegar a los colegios en bicicleta de forma autónoma y segura. Este proyecto cuenta con el desarrollo de unidades didácticas de educación vial, dirigidas a diferentes grupos etarios insertos en una comunidad educativa, buscando ofrecer a los docentes una guía para integrar contenidos que desarrollen las habilidades cognitivas, físicas y reflexivas en sus alumnos sobre la importancia y el conocimiento de la bicicleta como medio de transporte, de manera integrada en las diferentes áreas del currículo escolar.

“Al cole en bici” es un proyecto desarrollado en Costa Rica por la Fundación Tejedores de Sueños en conjunto con el Ministerio de Educación Pública. Su énfasis está en la movilidad de jóvenes de zonas rurales con alto riesgo de dejar los estudios secundarios. Su misión es la donación de bicicletas acompañado de un kit de mantenimiento e indumentaria, además de generar un proceso de educación vial básica para sus beneficiarios. La donación de bicicleta es a partir de la vinculación con empresas privadas y particulares. 

Metodológicamente resaltamos el proyecto “Sendas seguras para la infancia” desarrollado en México, el cual explora el grado de autonomía de infantes en un rango de 9 a 12 años en su trayecto hacia la escuela. El estudio involucró la recopilación de datos cuantitativos y cualitativos, a través de encuestas con los infantes y padres de familia para identificar los modos de desplazamiento de niños y niñas, dibujos infantiles para captar su percepción sobre su recorrido diario, mapeos colectivos para obtener una representación gráfica de su desplazamiento e información cartográfica urbana del contexto territorial.

Nuestra propuesta

Mi primera bici es un proyecto de Corporación Pedaleable dirigido a niños y niñas del primer ciclo de enseñanza básica (1° a 4° básico). Nos situamos desde entender la infancia como sujetos de derechos y agentes activos en su desarrollo y desenvolvimiento. Queremos propiciar la visibilización, autonomía y participación de NNNJ en el espacio público. Buscamos imaginar y co-construir una ciudad para niños y niñas, al servicio de sus necesidades y sueños.  En esta línea, la bicicleta tiene un valor positivo para la infancia y para la ciudad en su conjunto. Representa una conquista de libertad en los movimientos de NNNJ, una oportunidad para el juego, la creatividad y el aprendizaje en su relación con el entorno. 

  • Objetivo general: favorecer la visibilización de la infancia como agentes activos para pensar y construir una ciudad inclusiva.
  • Objetivos específicos: 
    • Conocer las condiciones de movilidad que presentan niños y niñas de primer ciclo, enfatizando en sus entornos inmediatos.
    • Codiseñar un sistema vial a baja escala que contenga elementos viales propuestos por niñas y niños.
    • Reflexionar con les niñes sobre educación y seguridad vial, introduciendo los elementos viales de la vida diaria. Promoviendo el uso de la bicicleta desde la niñez para el desarrollo de ciudades inclusivas, participativas y sostenibles.

Pilares

Mi primera bici tiene como base de su propuesta metodológica el Enfoque de Derechos, lo que supone seguir los valores, principios y normas universales, propios de la dignidad de la persona humana, desde el respeto a la vida, libertad, igualdad, seguridad, participación, bienestar social y cualquier otro aspecto ligado al desarrollo integral de la persona, sustentado en los derechos humanos. Específicamente al tratar la infancia, el Enfoque de Derechos conlleva considerar el “adultocentrismo” como el principio ordenador de relaciones de poder y autoritarismo ejercido frente a niños, niñas y adolescentes. Es por esto que resulta central para un proyecto enfocado en la infancia dotar de voz y visibilización a niños y niñas, donde su participación sea protagónica desde la autonomía y la creatividad.

Nuestro punto de partida y foco de acción es la experiencia de movilidad de niños y niñas.  Nos interesa propiciar la visibilización, autonomía y participación de niños y niñas en el espacio público, recogiendo su vivencia al recorrer la ciudad, buscamos entregar las condiciones para que sean protagonistas en el diseño de una ciudad inclusiva, estableciendo un diálogo participativo sobre la educación y seguridad vial enfocado en la infancia.