MOP planea construir ciclovía en Melipilla contraviniendo las normas y la Ley

Propuesta presentada contradice a la Ley General de Urbanismo y Construcciones, y al Manual de Cicloinclusión del Ministerio de Vivienda.

Por:  Ignacio Abé

01.11.2016

Hace algunas semanas fuimos amablemente invitados a una reunión en Maipú. El tema a discutir era la ciclovía del camino a Melipilla. Un proyecto que lleva años siendo exigido por agrupaciones ambientalistas y ciclistas de la ciudad, sobre todo por la gran cantidad de industrias ubicadas en la zona y por lo peligroso que resulta circular por ahí en cualquier medio de transporte, pero especialmente para los más vulnerables o de menos medios económicos, ciclistas, peatones y usuarios de buses.

El asunto es que el Ministerio de Obras Públicas (o MOP) presentó este proyecto en la mesa que organiza la Intendencia sobre temas de ciclismo urbano y como al parecer el proyecto no fue muy bien recibido por las agrupaciones presentes, quedó en replantearlo antes de seguir avanzando. Sin embargo, pocas semanas después convocó a una reunión en Maipú, con la clara intención de obtener la aprobación definitiva, ignorando todas las advertencias y recomendaciones que habían tenido en la mesa que organiza el Intendente.

En esta reunión nos llevamos una desagradable sorpresa. El MOP fue a Maipú a buscar una validación rápida de su proyecto, el que fue desarrollado contraviniendo las leyes y recomendaciones vigentes. El mayor problema es que la ciclovía proyectada va por la acera y no por la calzada, como lo establece la ordenanza general de urbanismo (u OGUC) en su artículo 2.3.2 bis punto 1:

Ordenanza General de Urbanismo (OGUC). Artículo 2.3.2 bis punto 1.

Ordenanza General de Urbanismo (OGUC). Artículo 2.3.2 bis punto 1.

“…Las ciclovías se definirán considerando las siguientes características: 1.- Deben formar parte de la calzada de una vía. Excepcionalmente, cuando se requiera conectar ciclovías, podrán ubicarse en la mediana o en un bandejón, o como parte de la acera, sin afectar la vereda…”

Como agravante, se le dijo a los asistentes que si no aceptaban el diseño en esas condiciones, probablemente perderían los recursos y pasarían años antes de que la ciclovía pudiese ejecutarse. En otras palabras, los obligaron a escoger entre un proyecto ilegal y quedarse con las manos vacías.

El MOP argumenta que la ciclovía va por la acera por SEGURIDAD, lo que denota un desconocimiento absoluto de las condiciones reales del ciclismo en la ciudad.

Cuando se les preguntó cuánto costaría construirla bajo las leyes vigentes, el representante de la consultora dijo que subiría de 650 a 850 millones, según una evaluación preliminar. Recordemos que AVO tiene aproximadamente 400 millones de dólares de subsidio, es decir 270.000.000.000 pesos. Según esta información, con un 0,3% de lo que el estado gasta en una autopista se tendría una de las mejores y más útiles ciclovías de Chile.

La verdad, es que trazar la ciclovía por una de las bermas que hoy en día operan ilegalmente como pistas vehiculares, y segregarla con barreras de hormigón sería la opción más económica, efectiva y segura para todos los usuarios.

Recientemente aparecieron en la revista Pedalea, algunas opiniones de este Ministerio con respecto a este proyecto de Ciclovía, y el argumento más preocupante de todos los que utilizan para defender el emplazamiento ilegal de la ciclovía, es que según la ley las ciclovías pueden ubicarse en la calzada cuando conecten o extiendan ciclovías existentes.

Cita de Revista Pedalea (énfasis de Pedaleable):

(…) Sin embargo, agrega el director de Vialidad, analizaron la ordenanza y se encontraron con dos puntos importantes a considerar. “Si bien la nueva ordenanza establece que las nuevas ciclovías tienen que ir por la carpeta del camino, también dice que si hay una ciclovía que ya está construida y hay que darle continuidad, se puede continuar con el mismo diseño. Y justamente la situación en que nos encontramos porque está la ciclovía existente del Serviu que llega hasta esquina Blanca”.

Esto es lo que entendieron de la ley:

Deben formar parte de la calzada de una vía. Excepcionalmente, cuando se requiera conectar ciclovías, podrán ubicarse en la mediana o en un bandejón, o como parte de la acera, sin afectar la vereda.

El problema es que no se dan cuenta de la consecuencia de su lógica. Si extendemos su interpretación de ley como cierta, y las ciclovías pueden ir por la acera sólo cuando el objetivo sea el de conectarlas o extenderlas, nos encontramos con la paradoja de que todas las ciclovías pueden extenderse o conectarse al margen de la ley, porque siempre que se agrega una ciclovía a la trama se está haciendo alguna de las dos operaciones, a menos que la ciclovía que se construya no extienda a ninguna, y no se conecte con ninguna, lo que reduciría casi a cero su razón de ser.

Además como Pedaleable, la siguente opinión nos preocupa bastante, tomando en cuenta que el mismo ministerio está desarrollando el Mapocho Pedaleable, proyecto que incorpora una ciclovía de altísimo estándar, además de espacios segregados y seguros para los peatones.

Fue así como el MOP fue contactado a fines del  año pasado por ciclistas del sector para ver el tema de seguridad de pedaleros y trabajadores del sector. “Ahora nosotros explicamos que no hacemos ciclovías, sino sendas multipropósito que puedan ser ocupadas tanto por ciclistas como por peatones”, comenta Claudio Aravena director de Vialidad del ministerio.

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